Por un año difícil pero muy GRANDE
diciembre 28, 2010
Aun cuando este año que termina no ha sido mi favorito, no puedo dejar de agradecer todas las lecciones que me trajo. Como siempre, no aprendo por la buena, siempre tengo que pasar por situaciones complicadas para aprender, y es por eso que este año, de los más complicados que me ha tocado vivir en todos los aspectos de mi vida, ha sido GRANDE.
Finalmente lo veo: ha sido un año que me ha traído, sobre todo, fe. ¿Hay mayor regalo? No lo había visto así hasta que empecé a escribir estas líneas, con razón amo tanto escribir. Me trae claridad, pespectiva y verdad.
Hoy escuchaba en el radio que no hay que compararse con los demás “no sabes cuál es su trayectoria” decía. Efectivamente, no se qué es lo que cada quien tiene que hacer,pasar, vivir o experimentar para llegar a donde está planeado que llegue. Si no sé ni a donde voy yo!.Pero lo que sí sé es que Dios tiene un Plan para mi, un plan que ha ido revelando muy poco a poco.
Dice mi hermana que Dios es muy exigente. Yo también, a veces lo pienso, quisiera que fuera más fácil seguir Su camino y cumplir Su Plan y Su Voluntad, pero no es así. La verdad es que hay que prepararse y mucho ¡Estamos hablando de Dios! ¿Cómo se me ocurre que puedo ser egoísta, perezosa o temerosa y cumplir con la voluntad de Dios? Es imposible porque Dios quiere que yo sea lo mejor que puedo ser. ESE es Su Plan y de ahí “todo se dará por añadidura.”
Uf! después de un año tan grande como este, podría escribir y escribir y escribir por todos esos meses que dejé de hacerlo – parte del proceso mismo- pero no. Mejor dejo algo para reconectar con esto que me llena tanto y para dejar solo una pequeña reflexión: Todo lo “malo” que pudo ser este año, tuvo de bueno. Me trajo grandes regalos: claridad, guía, libertad, amor, luz y, sobre todo un sentido de vida y fe, mucha fe.
Gracias Dios por uno de los “peores” años de mi vida.
Gracias 2010!
Trabajo en equipo
diciembre 2, 2010
No se por qué pero nunca me ha gustado el trabajo en equipo. Siempre he sido de estas personas que trabajan muy bien solas…ha de ser porque no me gusta depender de nadie más para hacer lo que tengo que hacer.
Pero vaya sorpresa que me ha dado la vida!. De alguna forma ya sabía que no se podía hacer todo sola, pero de ahí a enterarme de que la vida es un trabajo en equipo, hay una gran diferencia. Enterarme que soy un “soldadito de plomo” que está aquí para cumplir con su parte y que no estoy trabajando sola, que estoy siendo “espeluznantemente” guiada hacia esa misión… eso, es otra cosa.
Qué descanso saber que tengo todo el apoyo que necesito, no sólo para el diario vivir, sino para llevar a cabo mi misión, mi propósito de vida. Uf! ¿te imaginas hacerlo sola?
Todo vino junto: al mismo tiempo supe que sí, efectivamente es real que todos tenemos una misión – yo ya sé cual es la mía- y que tenemos todo un equipo de apoyo para cumplirla. Yo ya estoy viendo, en este plano y en otro, a ese equipo con el que voy a trabajar en esta misión de vida.
Ni hablar, contra toda una forma de ser de años, ahora – y con gusto- volteo al cielo y pregunto: y ahora ¿ qué hacemos? No estoy sola, mi equipo está conmigo apoyándome y guiándome para que llegue a ser todo lo que estoy destinada a ser…
¡Que alivio!