¡Esta pregunta me persigue! ¿A tí no? Es increíble cómo sigo dudando. Sigo dudando después de que, a finales del año pasado, Dios me lo dijo claramente: esta es tu misión y aquí es donde la vas a llevar a cabo. Pero, como “no bajó El personalmente” a decírmelo y me lo dijo un tercero, en medio de una coyuntura perfecta por cierto, pues yo, sigo dudando… ¿Será?

O, ¿no será que “dudo” porque no me gusta del todo lo que estoy viviendo? O porque estoy cansada, muy cansada de este periodo que me ha tocado vivir y aunque, se supone que estoy mejor que hace algunas semanas, pero no lo veo, entonces dudo.

Claro! eso es!: Estoy convaleciente, tengo que irme recuperando poco a poco. Las heridas sanan de adentro hacia afuera.  Seguramente está sanando en lo profundo y todavía no ha llegado a la superficie y es por eso que no puedo verlo…todavía.

Pero lo veré como lo he visto cientos de veces. Lo sé y lo dudo…

“Pienso ,DUDO, luego existo”  decía Descartes. Yo preferiría existir sin dudar, preferiría vivir SIEMPRE en la certeza que da la fe. Pero, como escuchaba ayer, no soy perfecta y mi condición humana me lleva a dudar, así es que mejor le doy la bienvenida a la duda, la abrazo y la hago mi aliada…quien sabe, a lo mejor me lleva a descubrir nuevos caminos…¿será?

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.